Universidad Digital del Estado de Hidalgo

Modelo Educativo

Para su desarrollo y operación, la Universidad Digital del Estado de Hidalgo funciona a partir de la interacción de tres áreas básicas; cada una con funciones determinadas y en interacción con las demás:

  • Área Académica
  • Área Administrativa
  • Área Tecnológica

En el Diseño Curricular Modular Virtual, el curriculum se estructura en unidades de enseñanza aprendizaje llamadas módulos, que para el caso de las Licenciaturas que oferta la Universidad Digital del Estado de Hidalgo, se cursará de manera cuatrimestral.

Cada asignatura modular se diseña a partir de una problemática estructurante, derivada de la perspectiva, enfoque y objetivo general del programa educativo en cuestión.

Dicha “Problemática estructurante” gira en torno a problemas básicos a los que el estudiante se enfrentará al término de su formación. A dichos problemas los denominaremos “Unidades de Competencias”. Las “Unidades de Competencia” deben reunir tres características fundamentales: relevancia, vigencia y pertinencia.

En el sistema modular digital, el Tutor Disciplinar establece también, ciertos límites en su labor tutorial, coordinando el trabajo grupal. El papel fundamental del tutor, es seguir los intereses del alumno y operar las situaciones educativas que propicien el aprendizaje determinadas en el diseño instruccional.

Cada competencia, se abre y cierra en sí misma, a partir de las condiciones de apertura y cierre cognitivo. Por ello, la resolución de un problema exige en un momento determinado el ordenamiento de cierto tipo de información que no procede de una lógica disciplinar, ni obedece a límites formales de la misma, de esta manera cada módulo se convierte en una unidad en sí misma, desde donde se establecen los límites teóricos pero y sobre todo, que se ha de hacer o saber hacer desde esos límites teóricos en términos de competencias a desarrollar.

Una de las necesidades más apremiantes en este modelo, es desarrollar y fomentar la motivación en los participantes de tal manera que en la “alfabetización digital” sea el estudiante el que se interese por buscar por sí mismo la información que se discutirá en las siguientes sesiones y foros o bien, la información que se requiere para elaborar la argumentación que deberá realizar como parte del proceso.

Para dar seguimiento al trabajo educativo del estudiante y para atender sus necesidades en el trayecto de su formación, se ha determinado la participación de un Mediador Digital que seguirá la trayectoria del alumno, es fuente de comunicación permanente, orienta aspectos clave de su proceso de aprendizaje y contiene desde una perspectiva orientadora, la animación y permanencia del estudiante en el programa educativo.

Por su parte, el estudiante tiene como su fuente principal de acceso al conocimiento, lo diseñado semana a semana en la plataforma digital de aprendizaje. En ella, expertos disciplinares, pedagogos y diseñadores han dejado claro las actividades, recursos materiales y formas de evaluación de la interacción de los estudiantes con su programa educativo. En la plataforma y sus actividades por asignatura modular, se busca la información, se discute en los foros y espacios establecidos, se analiza la que vierten sus compañeros y se organiza a partir de diversos recursos con posibilidades de realimentación del Tutor Disciplinar.

Por ello, el modelo supone la posibilidad de lograr un aprovechamiento cabal del proceso formativo con el apoyo importante de las figuras que componen el espacio operativo de la Universidad, entre ellos los Tutores Disciplinares y la figura del Mediador Digital que acompaña al estudiante durante todo su trayecto formativo.

Respecto de la exigencia del modelo en sí mismo, se persiguen los siguientes objetivos:

  • En relación al aprendizaje, desde la caracterización del modelo virtual y modular, es necesario establecer el principio de la posibilidad del aprendizaje continuo, independientemente de la posición social, el sexo y la profesión.
  • El aprendizaje ha de ser eficaz y efectivo (sin pérdidas cualitativas ni cuantitativas).
  • El aprendizaje ha de ocupar los más altos niveles en la escala de valores del ser humano y aportar ventajas concretas para el bienestar y la prosperidad.
  • El aprendizaje debe ser individualizado y se tiene que poder controlar y organizar de modo autónomo.
  • Debe optimizarse la flexibilidad curricular de manera íntegra.

Después de haber completado un módulo, (por lo general) se “puede hacer” algo. Después de haber asistido a los cursos de una determinada asignatura, (por lo general) se “sabe” algo. Pero para “hacer”, también hay que “saber”. Por tal motivo, en cada asignatura modular también se imparten los conocimientos necesarios para adquirir una competencia. Pero, concediéndoles el mismo valor, se enseñan y ejercitan además todas las capacidades metódicas (de trabajo), sociales y personales necesarias para alcanzar la competencia operacional definida.